Garzas viajeras, novias leves del azul 
con rumbo norte salpicando el cielo van 
y aqui mi río espejo muestra su vuelo               
como si fuera un pañuelo que enero lavando está.

10 febrero 2010

Belén

Despertamos antes que amanezca. En medio de un silencio abismal y desesperados por abandonar ese lugar, escapamos corriendo hacia una nueva ruta.
Al retomar la RN 40 se hizo más fácil viajar. Llegamos a Belén, donde Antonio y Fernanda (mediante couch surfing) nos recibieron en su casa-boutique con lanas, colores, música y media docena de niños para entretenernos.

 Julián, Lila y vicente haciendo monerías
El calor nos seguía (o nosotros a él), Antonio comentó que hacía falta una lluvia para que aplaque y que a las 14hs abría la pile del pueblo. Un rato antes de esa hora estábamos ahí, solos en el club en plena siesta y con nuestros cuerpos sedientos, dispuestos a quitar la mufa del día anterior.

De a poco el pueblo se concentra en el club, entre ellos nuestra familia temporaria con quienes compartimos la tarde entre chapuzones y risas. 

Con el pasar de los días nos vamos acoplando a las costumbres de estas provincias y así aprendiendo diferentes cuestiones: 
    - El sol es distinto, debemos protegernos MUY BIEN 
    - La siesta es NECESARIA, para evitar golpes de calor, mareos, dolores de cabeza y muchas cosas más. 
    - Se trabaja hasta tarde y la noche se alarga compensando las horas dormidas durante la tarde.

La lluvia no se hizo esperar más y tras su paso, a la tardecita, subimos al cerro. Entre la bruma pudimos apreciar el hermoso paisaje que brindaba la ciudad.


La noche nos sorprendió con un nuevo desafío: llega el momento de sacar de nuestras mochilas, de compartir con otros la música que venimos llevando. Si bien fueron pocos temas, sentimos que por fin rompimos el hielo y que lo hicimos de buena manera. Nos abrimos a la gente y ellos a nosotros; entre aplausos y felicitaciones volvimos a la casa con una sonrisa de oreja a oreja.


Ansiosos por conocer la historia de nuestros pueblos pasados nos dirigimos hacia El Shinkal, precisamente al  sitio arqueológico ubicado a unos pocos kilómetros del pueblo de Londres.
Lugar decisivo del asedio a Londres, durante el gran alzamiento calchaquí del año 1632, cuando Chelemín se apoderó de la bocatoma de la acequia que daba agua a la ciudad, para luego incendiarla.
Los habitantes de Londres huyeron hacia La Rioja, y varios fueron muertos. Tiempo después, una expedición al mando de Francisco de Nieva y Castilla venció a Chelemín y lo descuartizó atándolo a cuatro caballos.

Estos tres pueblos atrapan muchos viajeros. La mayoría de los jóvenes  con los que nos topamos eran de afuera y habían decidido asentarse allí, con un nuevo trabajo, con artesanías o con su música… ¿futuro Bolsón?

09 febrero 2010

Tinogasta

Para despedirnos de Carmen antes que vaya a trabajar nos levantamos a las 7. Nico nos llevó a la salida del pueblo sobre la antigua RN 40 y a las 8 de la mañana ya estábamos haciendo dedo.
No había mucho tránsito. Venía complicada la mano, solo teníamos el dato que el panadero levantaba gente en su camioneta y que pasaba a las 10… lo esperamos.

Nos echamos entre bolsas de harina, gorgojos, pan y facturas... la puerta de la caja entre abierta y la precordillera por esa endija llenando de colores nuestros ojos.
En un caserío llamado Las cuadras quedamos. Creíamos que las esperas de Marayes y Villa Unión no iban a ser superadas, pero sucedió. Un control fitosanitario con escasa actividad, zigzagueantes autos muestran los resabios de la chaya, mediodía y a matar el tiempo como sea.

 El policía del control nos dice que no hay colectivos hacia Tinogasta, nos da agua fresca y se ofrece a llevarnos cuando salga de trabajar. Pero faltaban diez horas para que salga!!! Agradecimos y nos reímos de la propuesta con esperanza de viajar antes. 
Las horas comenzaron a pasar, nuestras caras como el paisaje y las sombras también empezaron a cambiar. Hicimos de todo para distraernos pero las ideas se agotan, la espera se hace eterna y nuestro ser y su ánimo pasan por todos los estados: de la euforia, bienestar y optimismo; al hambre, desconsuelo y tristeza.

A las 22.30 hs salimos con Ricardo hacia Tinogasta. Entendimos porqué pasaban pocos coches, la razón de nuestro fracaso: luego de unos kilómetros el camino estaba destruido, todos preferían tomar la nueva RN 40 para ir a Catamarca a pesar que se hacía mas largo.
Llegamos a media noche y paramos en la pension más barata del lugar. El calor no se aguantaba, no corría aire, el baño era inaccesible (el olor se apilaba en la puerta armando un paredón), el mosquitero de nuestra ventana rajado de punta a punta y afuera las motos parecían estar compitiendo con los ruidos fuertes… esto sumado al mal humor y fatiga de nuestro día era un cóctel explosivo.

El Sol, cansado y pensando en el día que vendrá, se desploma y duerme.
La Luna, desvelada y angustiada intenta matar el tiempo hasta que el sueño llegue.

07 febrero 2010

Famatina

La solidaridad se contagia de pueblo en pueblo… Dady nos hizo el contacto y fuimos a Famatina (a pocos kilómetros de chilecito por ruta 40) donde Carmen y Nicolás ya nos esperaban con un plato de comida.

Fuertes luchas por la preservación del cerro... no a la explotación a cielo abierto!


Mientras Carmen prepara la canasta para llevar al paseo, reniega porque el lunes debe volver a trabajar al hospital. Nicolás, ya en viaje, nos va relatando sus hazañas como guía de Alta montaña… nosotros, con los ojos y las orejas más abiertos que nunca nos vamos empapando de vivencias e historias increíbles.

Primer parada: Pucará de Hualco. Un pequeño paraje entre montañas, repleto de restos arqueológicos y una leyenda que retumba en el lugar: según cuenta la historia un campesino escuchó durante varios días el llanto de un niño cerca de un arroyo, luego de un tiempo tomó coraje y se acercó a ver que sucedía. Allí encontró un niño llorando con el mundo en sus manos. La imagen era de piedra y medía aproximadamente 15cm de alto. desde ese entonces se lo reconoce como el niño Jesús de Hualco y todos los años en el mes de diciembre se realizan peregrinaciones hasta el santuario.
Picnic junto a Carmen y Nico

Segunda parada: escalando la montaña entre pircas incaicas llegamos a la cima. Un atardecer sobre el pico nevado del Famatina y dos muchachos en parapente prontos a devorarse los mil colores que regalan esos limpios cielos. Dimos una mano para que embolse el viento, una corrida por tierra firme y tras el primer paso en el vacío… caen. Y luego emergen de ese mar de sensaciones. A pesar de estar solo mirando, el sentimiento de abismo, oceánico, de comprender cuán insignificantes somos en esta inmensidad nos invade y se instala en nuestra panza por un rato. Emprendimos la vuelta por que el atardecer se hacía noche, pero nos dejaba marcada en la retina el fuego de los últimos rayos que apenas llegaban a acariciar los cerros.

Localice el parapente


Carmen y Nico no fueron los únicos en advertirnos que estábamos en tiempo de chaya y que era una tradición digna de conocer, asi que enfilamos nuevamente para chilecito:

“Al ruido de de las Cajas chayeras la provincia de la Rioja cada Febrero vuelve a renacer, para rendir su tributo a la Pachamama mediante rituales que se llevan a cabo en todos los rincones de su Tierra. Harina, agua y albahaca son indispensables para festejar en las celebraciones barriales, donde Pujllay se constituye en principal protagonista, que como un singular muñeco de trapo une y concentra a su alrededor todo el festejo de vecinos y amigos. Nace una semana antes del festejo del carnaval y su entierre el domingo siguiente al miércoles de ceniza. Actualmente la Chaya, que es sinónimo de carnaval se festeja en todos los barrios de nuestro suelo riojano regado de buen vino y con el aire perfumado de albahaca, realizándose los tradicionales “topamientos” entre familias, precididos por el “Compadre y la Cuma”
Para vivenciar de cerca estos rituales y costumbres sólo nos faltaba integrarnos a una familia o un grupo de lugareños. Sentados en una esquina esperando alguna de nuestras queridas señales sucedió: un chico en una moto nos dice que lo sigamos pero antes de entrar a su casa cambio de planes, sus amigos ya subidos a una camioneta nos “secuestran” para convidarnos su festejo. A partir de ese momento todo se vistió de blanco y verde, empezaron a rodar los vinos y las infaltables cajas chayeras.






Gracias chicos!

04 febrero 2010

Chilecito

Seguimos ruta con una pareja que también acampó en el parque. A pesar de tener muchísimo equipaje, Pablo y Ema nos hicieron un hueco en su coche. Ya en suelo riojano pasamos por Talampaya, pero el precio de la excursión no permite que el lugar sea conocido por todas las clases de turistas... cosas que suceden con la privatización de Parques Nacionales. Ellos iban para San José de Jachal asi que en Villa Unión nos dejaron. Cruce de rutas, estación de servicio y otra vez silencio de siesta. Se complica el dedo y como si fuera poco... viento del noroeste, se encienden los caloventores y agarrate!!! Sopla el Zonda.

Recuerde aquello que grita en sus rugidos el zonda: No se debe ir contra Pachamama, aquellos que lo hagan terminaran envueltos en un remolino originado por su propia maldad y se levantará un viento que arrasará con todo lo que haya sobre la Tierra.
Todo lo que el hombre hace modifica su entorno, estas modificaciones pueden respetar la naturaleza o arrasar con ella. Lo que el hombre, ni otra especie, puedo hacer es ir contra lo que natura manda y ordena.
Luego de 1.000.000 de años de evolución el homo sapiens lo mejor que logró inventar contra la lluvia fue el techo y el paraguas, todavía no pudo hacer que no llueva.
Calentamiento global, lluvias torrenciales, inundaciones, incendios forestales, agujero de ozono, desertización, contaminación de las aguas, polución ambiental, extinción de especies, pesca indiscriminada, tala de bosques...El planeta se esta quemando aquí y ahora. ¿O creyó que eso del medioambiente era un problema para los hijos de sus hijos?


El calor era insoportable. Nos vaciábamos una botella de agua en la cabeza y a los dos minutos estábamos secos otra vez. Después de estar más de tres horas abajo de un algarrobo, una camioneta que ya había pasado hacía diez minutos vino a nuestro rescate. Patricio nos contó mucho de su vida mientras recorríamos la Cuesta de Miranda.

¿Qué pasó por su cabeza durante esos kilómetros que tardó su vuelta? Quizás al ver las mochilas, una guitarra y nuestra súplica recordó su pasado de viajero, músico y seminarista. Gracias Patricio!

Vainas de algarroba: golosinas naturales

Atravesando la cuesta de miranda



Siguiendo la buena racha del Couch Surfing, nos pusimos en contacto con Daddy, quien muy amablemente nos brindó su casa en Chilecito asi que allá fuimos.

Esta ciudad se desarrolló gracias a la explotación de la mina de oro La Mejicana y a la construcción del Cable Carril más largo y alto de América. Se extiende a lo largo de casi 35Kms hasta llegar a la mina (4603 m.s.n.m) en el cerro Famatina (FAMA de WAMA = productor y TINA de TINAC = metal) Cuenta con 262 torres, 9 estaciones y 650 vagonetas, y supo contar con una de las primeras líneas telefónicas del país.

Santa Florentina: sillón de piedra en el arroyo


y entre tantas piedras... al fín un poco de agua!

Golpeando la puerta de la segunda estación del cable carril

Las torres del cable carril con el Famatina de fondo

Luego de unos días nos despedimos de Dady porque aunque no lo crean íbamos a recibir visitas. En un viaje relámpago Marcelo (papá de flor) llegó con su moto para regalarnos un par de días llenos de mimos: cabaña, aire acondicionado, pileta, asado y un rico vino riojano (mochileros VIP!). Cierre de la noche bajo las estrellas con un hermoso trío musical: Marcelo flauta, Pedro melódica y Flor en guitarra.

Gracias papi! Gracias suegro!

Flor y Marce por dar un paseo

que vidaaaa

Cada día le damos un escenario diferente al Sol para que se luzca

A punto de comer el asado

Noche de músicos!

03 febrero 2010

Parque Provincial Ischgualasto

Atrás dejamos la calidez de la familia Chávez para embarcarnos en un viaje espacial que, sin necesidad de cohete, nos trasporta a un paisaje jamás imaginado... compiten el Sol, el Viento y la Tierra para ver quién logra un mayor poder de atracción. Cerramos los ojos y nos adentramos en el período triásico de la Era Mesozoica, caracterizada por la expansión de los primeros dinosaurios y mamíferos.
Las numerosas geoformas y la variedad de colores son asombrosas... de repente nos sumergimos en un valle pintado de gris y nuestro cohete se detiene al notar que ha llegado a destino: la Luna. Rodeados de rocas que simulan ser cráteres, jugamos a ser astronautas y en cámara lenta exploramos el lugar.

La visita de algunas lagartijas y guanacos nos recuerdan que seguimos en la Tierra (mejor dicho... en el desierto) y nos quitamos el traje para volver a ser humanos comunes y corrientes.
Cayó la noche y a pesar del fuerte y constante viento que nos volaba los pelos, nos propusimos armar la carpa en ese lugar que es Patrimonio de la Humanidad... sin darnos cuenta aparece trás las montañas la Luna... dueña de todo el valle. Amarilla y redonda como un queso, para iluminarnos y atraer a unos cuantos zorritos que rondaban por ahí.

El Valle Pintado

Cancha de Bochas

Latinoamérica en las piedras!

una de las geoformas: El Hongo

atardecer en el Valle de la Luna

01 febrero 2010

San Agustín del Valle Fértil

En nuestra partida de San Juan capital nos propusimos como destino Valle Fértil, o con mucha suerte el Parque Nacional Ischigualasto.
María Eugenia nos llevó a la terminal y tomamos un cole a Difunta Correa, que es un santuario sobre la ruta pero sobre todo un buen lugar para hacer dedo porque hay un control fitosanitario.
Nos levantó Federico, un muchacho de Chilecito que nos mostró un periódico en el que su hermano había sido tapa: él y su mujer se salvaron de suerte al chocar de frente con un camión en esa ruta. Paramos en el lugar, sacó fotos y luego nos arrimó hasta el cruce de rutas.


Entre fardos en la caja de un camión llegamos a Marayes, el primer pueblito... y ahora sí se complica el dedo. Silencio de siesta, la vieja que camina esas tres cuadras que dura el pueblito nunca termina de pasar, torneo de puntería con piedras y una latita.... tres horas de espera y al fín llega... se encienden las luces de stop en nuestros ojos, pegan la vuelta y en la caja de una camioneta hasta Valle Fértil. 
Seguimos haciendo dedo pero es la hora en que el Sol cae rápido. Apuntamos un par de lugares donde armar la carpa y vuelve a suceder.

Pasó varias veces desde que partimos y decidimos estar sensibles a ellas porque esconden todo lo que buscamos: bienestar, música, amigos, paisajes, historia, familia, etc. Son señales, pequeñas llamadas.

-Sí, comprémosle un quesillo.

Flor se va caminando con la chica hasta la casa a buscar nuestra merienda y vuelve con un trozo de patio para pasar nuestros tres días siguientes.
La familia Chávez es el "dar por el sólo hecho de dar". Desinteresadamente. O mejor dicho con el pleno interés de hacernos sentir cómodos. Toman nuestro concepto de solidaridad, lo abren a todos los campos y lo devuelven.
Sandra hace los quesiilos de cabra, Rodolfo es albañil, siete hijos, muchos perros, gallos y gallinas, dos piezas y un comedor, el bañito entre chapas, un fogoncito para cocinar y en medio del patio de tierra nuestra carpita.

Sebastián (16 años) busca leña, reaviva el fuego y mantiene nuestro termo con agua caliente. Mayra (18) nos da quesillo frito, mate de leche y ofrece todo lo que puede. Florencia (12) trae agua fresca y botellas congeladas. Ezequiel y María (8 y 6) dibujan con el dedo en la tierra, cantan y hacen mil preguntas. Adriel (8 meses) como un brote tierno contempla el mundo y el aire que le tocó respirar, con dos soles que al encandilarnos nos quitan sonrisas.

Si bien recorrimos el pueblo, la plaza, el dique; el aprendizaje estaba en ese patio con esa gente.

Así como ellos nos taparon en quesillo y leche de cabra, nosotros ofrecimos mano de obra... y allá fuimos: todos los muchachitos, Sandra, nosotros y el perro con el nombre más original que jamás escuchamos: Ríndete Ojo Redondo (y no se permite abreviar). Toda la comitiva a ordeñar más de cincuenta cabras! Mucha adrenalina. Arrear, encerrarlas, trabarle una pata para que no se haga la loca, poner el tarrito, y a sacar leche!







Mientras tomamos mates y ojeábamos el tele hicimos pulseritas para toda la familia. Mayra de a poco empezaba a cocinar. Esa noche comimos todos juntos ya que a la mañana siguiente retomábamos la ruta. Luego de comer nos fuimos a dormir "asustados", con una dulce amenza en boca de Ezequiel: -No se vayan, les voy a atar la carpa con una cadena-.

Partimos muy temprano. Sin embargo el sol brillaba muy fuerte en las lágrimas que María nos entregaba desde la puertita del Rancho.